El hecho de tener riego por goteo te permite regar en una zona localizada, decidir cuanta agua regará y programar el riego para que se riegue automáticamente. Con él, ahorraremos consumo de agua en cuanto lo tengamos controlado, y evitaremos que nos pasemos con el agua y corra por los agujeros del fondo de la maceta. Y montarlo… es muy sencillo.
A la hora de diseñar un sistema de riego tendremos que tomar diferentes elecciones en función del lugar y de nuestros gustos. La primera de esas decisiones, será ver de dónde sacar el agua. Si poseemos toma de agua en la terraza nos ahorraremos la ubicación de un depósito de agua, sino, ¡manos a la obra!